Cuando nuestro hijo comenzó el colegio, me llamaron a los 30 minutos de comenzar la clase y durante el primer mes y medio tuvimos 3 reuniones con la profesora y psicóloga del centro. Comenzamos con problemas de conducta, aprendizaje…, y nos dimos cuenta de que hay un mundo paralelo a la educación ordinaria donde hay una gran cantidad de siglas y términos de las que desconoces su significado, como PT, AL, TIS, PTSC, adaptación curricular significativa, no significativa, cognitivo… Con el tiempo aprendimos a valorar el mínimo avance que nuestro hijo hizo, como coger bien el lápiz, escribir correctamente su nombre, aprender a cortar con las tijeras… Todavía nos emocionamos cada vez que nos acordamos de la primera vez que leyó una palabra larga por sí solo.

Ser padres de un alumno de necesidades educativas significa estar luchando constantemente por su futuro, ya que hoy en día se prima la excelencia, olvidándose las dificultades que pueden tener los alumnos en el aula, tanto a nivel social como académico. Hoy en día no podrían avanzar sin los apoyos que reciben a diario en el colegio.

Ser padres de un alumno de necesidades educativas significa estar siempre preocupados cuando vemos el sufrimiento que pasan al percibir la indiferencia, el acoso, la burla o el desprecio de los demás por ser diferentes. El dolor y frustración de su hermano al notar que no le aceptan y la pasividad o falta de formación del profesorado a la hora de intervenir en estas situaciones.

Ser padres de un alumno de necesidades educativas es tener que enfrentarse a la sociedad actual para que les acepte tal y como son, con sus virtudes y sus defectos, sin juzgarles por ser distintos por su diversidad funcional.

Ser padres de una alumno de necesidades educativas es encontrarnos en la situación de tener que unirnos, con la esperanza de que nuestras voces se oigan más fuerte, ya que de forma individual son pequeños gemidos que pasan desapercibidos. Con esto queremos hacer llegar, a todos los padres que se encuentren en la misma situación que nosotros, un mensaje: NO ESTÁIS SOLOS.

Marisa